sábado, 3 de julio de 2010

Campesinos de Usme, en alerta por plan de vivienda; Secretaría del Hábitat reubicará a familias agricultoras

La angustia del agricultor, cuya rutina comienza todos los días a las 4 a.m. -y consiste en el cuidado y recolección de pequeños cultivos de papa, arveja, cebolla y zanahoria, así como en el ordeño de ganado-, se debe a que no tiene certeza de cuál será su futuro y el de su familia.
Su preocupación radica en que su finca, incrustada en un bello paisaje montañoso de tierras fértiles y que tiene una extensión cercana a dos hectáreas, hace parte de un ambicioso proyecto de Metrovivienda, conocido como 'Operación Nuevo Usme'.
En ese lugar, ubicado a unos 40 minutos del centro de Bogotá por la vía al llano, se construirán cerca de 50 mil unidades de vivienda de interés social en los próximos 20 años.
Según el Plan Zonal de Usme, el proyecto está dividido en cuatro zonas o polígonos. En Usme hay cerca 223 mil habitantes en la zona urbana y más de 6 mil en la rural.
'A 4 mil pesos metro cuadrado'
Lo que mortifica a Aristerio es que los funcionarios de Metrovivienda que lo han visitado le han dicho que solo le pagarán alrededor de 4 mil pesos el metro cuadrado.
"Yo les dije que eso no alcanza ni para un tamal. Aquí vivo desde que nací, al igual que lo hicieron mis abuelos. No sabemos -dice Aristerio- otra cosa que trabajar la tierra y con eso mantenemos la familia".
Según Alberto Hernández, ex edil de Usme, esa misma angustia la padecen cerca de mil campesinas que habitan en las veredas del Uval, La Requilina, Corinto, Cerro Redondo, Usme Centro y Agualinda Chiguaza, que hacen parte del gigantesco proyecto.
No obstante, para Francesco Ambrosi, gerente de Metrovivienda, la cifra de mil familias campesinas no se ajusta a la realidad. El funcionario argumenta que, en la caracterización socioeconómica que realizó la entidad en el primer polígono -conocido como Tresquebradas-, se identificaron 247 predios, de los cuales solo 38 eran ocupados por familias campesinas; el resto son terrenos en manos, principalmente, de rentistas.
Aún así, para Catalina Velasco, secretaria del Hábitat, una de las prioridades del proyecto es proteger a las familias que poseen terrenos de menos de dos hectáreas.
"Quienes hoy tengan sus vaquitas y su cultivo serán reubicados en el borde urbano - rural, una de las cuatro zonas o polígonos en que está dividido el proyecto, con las mismas condiciones de las que gozan hoy. Ya los tenemos identificados", sostiene Velasco.
Sobre el polémico precio de la tierra que se les pagará a los campesinos, la funcionaria asegura que es el resultado de los avalúos vigentes y del uso de la tierra. Aunque dice que se podría pagar a 6 mil pesos el metro cuadrado.
La idea es que en los próximos dos años se construyan cerca de 14 mil viviendas.

Zona estratégica en el futuro

La localidad de Usme es clave en dos temas: a mediano plazo, por la masiva construcción de vivienda.
Y a largo plazo, porque se convertirá en una barrera natural para evitar la expansión de la ciudad.
La situación actual es que en Bogotá existen 300 mil familias con déficit de un lugar para vivir.
En las localidades de Usme y Bosa, en el plan zonal del Norte y en 1.035 hectáreas en desarrollo prioritario o lotes de engorde, distribuidos en varias zonas de Bogotá, se encuentra ese suelo que hace falta para construir las viviendas. Existen otras 7 mil hectáreas donde se harán procesos de renovación urbana.

el jueves, 23 de abril de 2009 a las 21:20
tomado de:

(Notas de Naranja Revista)

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